lunes, 7 de junio de 2010

charlas de diván

_Son $50...
_ ¿50?
Él la miró algo enojado. Se sentía usado y probablemente lo era.
_Es lo que salen...son de Brighton...
Se hizo un silencio. Hace menos de un mes, eran mucho más que conocidos desconocidos...
Ella pagó y él le entregó el paquete. Se sentía estafador, nunca le había cobrado nada. Era la primera vez. Pero entonces no eran amigos y había pagado mucho más por ella...
_ ¿Algo más?
_No, ahí estoy bien, gracias...
Él sonrió, cómplice, partícipe de una operación ilegal e hipócrita...totalmente hipócrita y, encima, oportunista.
Se saludaron con la mano, de lejos _darse un beso o estrechar sus manos hubieran resultado acciones mucho más falsas que las que estaban realizando_. Él se alejó, caminando hacia aquel auto de un color blancuzco que cargaba millones de anécdotas, risas y seriedades. Alguna vez, ese auto, había sido un consultorio de terapia.
Abrió la puerta. Se veía tan ajeno...el auto, la puerta, el barrio...él mismo. Se introdujo en éste y, antes de cerrar la puerta, le sonrió, confidente, escondiendo, talvez, nostalgia o enojo o un vago perdón o reproche...
Ella lo miró extrañada, extrañadísima. Se sentía en el auge de una despersonalización absoluta. Ese había sido, durante años, un amigo o un hermano o un psicólogo sin licenciar. Entonces no era nada más que una personalidad anónima y ella no era más que un personaje de ficción, talvez inexistente.
"Los tiempos están cambiando", se dijo para sus adentros...odiaba ese tipo de cambios...había pasado por tantos...y los había sufrido a todos.
Él agitó la mano, por simple cortesía. Habían perdido la amistad, pero nunca el respeto. Ella no reaccionó. Había registrado el saludo, pero no quería responderlo. Temía que ese "adiós" significara "hasta siempre"...
_ ¿No me vas a saludar? _preguntó, impaciente, sin darse cuenta que quizás ese momento se trataba de la última vez que hablara con ella.
Ella volvió en sí y lo miró, en el presente.
_Perdón _le dijo_, no te había reconocido...he cambiado mucho...



Texto por Poyo Skalari

5 comentarios:

Nicolás Cejas dijo...

me gusto mucho,mucho mucho xD ajjaaja gracias poyo x tus comentarios! hace un tiempito escribi algo y te lo agradeci y nada...si tenes tiempo despues miralo :P que andes bien :)

Melissa! dijo...

Es que son re lindos los zapatos, pero el dolor ._. los usé el sábado, caminé 10 cuadras como mucho ._. y todavía no puedo ponerme zapatillas normales por que me tocan el talon y MUERO ): y yo también tengo mil pares o.o es más, hay unos que todavía no use ;_;

Tami Syste dijo...

Ayer fue el cumpleaños de mi madre y le regalé un perro. :|
jajaja
me gusta tu blooog besiin :B
adios(?

Nicolás Cejas dijo...

jajaa graciasss no sabes que bien que me hacen esas frases locas que me dejas :P y nada,gracias a vos por tener un blog tan copado y que yo asi te pudiera conocer (por blog,si,ya se) pero buen...algo es algo jaja beso woman :P

Yuan dijo...

Me encanta cómo caminamos por la historia, llevados por tus palabras. El final... impecable.
Abrazo!